El envejecimiento de la población sume a Japón en un laberinto sin salida de falta de mano de obra

El envejecimiento de la población de Japón ha sido una preocupación creciente durante años. Con una tasa de natalidad en descenso y una población cada vez más anciana, el país se enfrenta a una crisis de escasez de mano de obra. Esta escasez se ha sentido en varios sectores, desde la manufactura hasta la atención médica.

La población del país ha estado envejeciendo rápidamente debido a una combinación de factores, incluida una baja tasa de natalidad y una alta tasa de esperanza de vida. Esto ha ejercido presión sobre el sistema de seguridad social de Japón, ya que hay menos personas trabajando para mantener a un número creciente de jubilados. La escasez de mano de obra ha sido particularmente aguda en industrias que requieren trabajo físico, como la construcción y la manufactura.

Estos puestos de trabajo tradicionalmente han sido ocupados por trabajadores más jóvenes, pero con el envejecimiento de la población, simplemente no hay suficientes trabajadores jóvenes para llenar el vacío. La industria de la salud también se ha visto muy afectada, ya que la población de edad avanzada requiere más atención médica. Simplemente no hay suficientes trabajadores sanitarios para satisfacer la demanda, lo que provoca tiempos de espera más prolongados y hospitales y clínicas superpoblados.

Para abordar la escasez de mano de obra, el gobierno japonés ha introducido una serie de medidas destinadas a alentar a más jóvenes a ingresar a la fuerza laboral.